Hoy, en un video y luego a través de un comunicado, Thelma Fardín, actriz argentina de 26 años, denunció por violación a Juan Darthés, actor que ya había sido denunciado varias veces.

Acompañada y abrazada por el colectivo Actrices Argentinas, Thelma sacó fuerza y se animó a hablar. Cuando tenía 16 años, Darthés, de 45 en ese momento, la violó en el contexto de una gira de la novela para niñxs y adolescentes, “Patito Feo”.
Thelma se calló por 10 años. Sólo se lo contó a dos amigas.
Hoy dijo basta, y su historia circula por los medios de todo el país, los mismos que hace poco tiempo tildaban a Calu Rivero, otra actriz, de “conflictiva”, haciendo mención de su consumo de drogas para desestimar su denuncia de abuso contra Darthés. Algunos periodistas dicen estar “sorprendidos”, como si el actor nunca hubiese sido denunciado, como si no existiera la cultura de la violación, como si el patriarcado fuera un invento.
“Mirá cómo me ponés”, relata Thelma que le dijo el abusador.
“Mirá cómo nos ponemos”, respondieron hoy muchxs referentes mediáticxs, y ahora, miles de personas más.
Y entonces, nos recobramos del golpe porque les llegó la hora. A Darthés y a todos los violadores. Porque no nos callamos más.
El patriarcado se está cayendo a pedazos, se está hundiendo, porque nuestras voces están saliendo de la censura que impone el miedo. Porque nos abrazamos colectivamente, porque somos muchas, porque generamos una contrapropuesta a este sistema violento y negador de las violencias. Nos plantamos desde la unidad, el amor, el “yo sí te creo”. Dejamos atrás, muy lejos, el ponernos en duda, el cuestionarnos, el competir desde veredas opuestas, enseñanzas patriarcales que la lucha de las mujeres está derribando con cada paso.
El dolor está, por supuesto, porque es muy duro descubrir compañeras violentadas constantemente, encontrarse como una bofetada con las palabras de quien se sienta al lado tuyo en una ronda de debate o en una charla de amigas cuando dice,con la enorme fuerza que eso implica: “a mí también me pasó”.
Pero nosotras resistimos e insistimos, seguimos juntándonos a pensar nuevas actividades y a sostenernos cuando todo parece querer desanimarnos. La respuesta ante los casos como el de Thelma ya no es “qué aberrante, nadie hace nada”. La respuesta es “vamos a hacer algo nosotras”. Seamos dos, diez o veinte mil.
Estamos andando una lucha que es la de Thelma, la de Actrices Argentinas; la de todas las mujeres que, dentro o fuera de las cámaras denuncian a los violadores, abusadores y femicidas, hijos sanos del patriarcado. Lucha que también es de las mujeres que todavía se guardan el dolor, pero que hoy saben que pueden animarse hablar, porque nosotras sí les vamos a creer.
Estamos juntas, somos fuertes. Mirá cómo nos ponemos.
Abajo el patriarcado. Se va a caer. Lo vamos a tirar.
Espacio de Mujeres Azucena Villaflor – Rufino

